Clase 1

  1. Conforme el art. 1648 del Código Civil, los socios persiguen la obtención de alguna utilidad apreciable en dinero. Esto importa afirmar que la finalidad de lucro no es un elemento que distinga a la sociedad comercial de la civil.
  2. La antigua diferenciación entre sociedades civiles y comerciales conforme al criterio de los actos por ellas realizados fue dejada de lado por la ley 19.550 que adoptó el principio de tipicidad, es decir, el de la forma jurídica adoptada.
  3. Mientras que en materia de sociedades civiles rige el principio de libertad de formas, en las sociedades comerciales la forma contractual está impuesta por ley y aún su propio contenido, siendo su cumplimiento un requisito para la existencia de la sociedad.
  4. La naturaleza jurídica del acto constitutivo es la de contrato plurilateral de organización, así surge en forma expresa de la Exposición de Motivos de la ley 19.550.
  5. La ley 19.550 reconoce la calidad de persona jurídica a las sociedades comerciales en congruencia con el art. 33 del Código Civil que atribuye a las sociedades civiles y comerciales la calidad de persona jurídica de carácter privado.

Clase 2

  1. Al ser la sociedad comercial un instrumento jurídico que sirve de envoltura a la empresa económica es conveniente referirse a “organización” como elemento del contrato social en términos de funcionamiento del ente por medio de órganos sociales no así limitarse a un concepto empresarial del término.
  2. Los bienes aportados pasan a formar parte del patrimonio del ente (elemento contractual: “fondo común”) así, esos bienes son aportados “en propiedad”.
  3. Por mínimo que sea el aporte de un socio debe siempre estar presente la doble cualidad: participación de los beneficios y soportación de las pérdidas.
  4. La teoría de la prescindencia de la personalidad jurídica consiste en superar la forma jurídica para imputar las consecuencias del obrar de la sociedad no sólo a ésta sino a sus socios o a quienes orientaron al ente hacia fines distintos a los queridos por la ley (ver fallo “Duquelsy c/ Fuar”).
  5. La razón social es propia de las sociedades de personas o de interés, mientras que la denominación social, en cambio, lo es de las sociedades de capital.

Clase 3

  1. La sociedad comercial es un contrato, pero a esta figura no se le aplican las reglas y principios contractuales típicas del derecho civil. El derecho societario tiene sus propias normas y particularidades que lo diferencian del derecho civil.
  2. En materia societaria no es posible sostener la idea del sinalagma, no se cumple la misma ecuación económica que se da en los contratos del derecho común.
  3. Hay diversos institutos civiles que no se aplican al derecho societario: la exceptio non adimpleti contractus; las nulidades contractuales, la capacidad. Las nulidades en materia societaria tienen efecto hacia el futuro (se vincula con el principio de conservación de la empresa art. 100 LSC) (efecto ex nunc).
  4. La persona jurídica posee capacidad de derecho. No es admisible en materia societaria la capacidad de hecho porque ésta se refiere al ejercicio de un derecho por sí mismo, y eso implica una persona física con voluntad. Teoría del órgano.
  5. La capacidad que la ley atribuye a las sociedades comerciales está referida a su finalidad en el sentido de objeto y limitada a lograr el mismo, así, la capacidad de la sociedad está limitada por su objeto social.

Clase 4

  1. Fondo común. Bienes aportables. Según su objeto los aportes pueden consistir en obligaciones de dar o de hacer. El aporte que consiste en obligaciones de hacer (aporte de industria o trabajo) no se admite en las sociedades donde la responsabilidad de los socios se encuentra limitada al aporte efectuado.
  2. Las exigencias en cuanto a los aportes se encuentra en relación inversamente proporcional a la responsabilidad de los socios. A mayor responsabilidad de los socios, menores las exigencias de la ley en cuanto al aporte (obsérvese que para sociedades de responsabilidad limitada y por acciones la ley es restringida, sólo admite aportación de bienes susceptibles de ejecución forzada).
  3. Obligación de aportar. Mora. Es la sociedad la que dispone la exclusión del socio moroso, correspondiéndole al socio excluido el reclamo judicial para la protección de sus derechos.
  4. Distinción entre capital y patrimonio social: El capital es una cifra representativa del valor de los aportes, permaneciendo invariable a lo largo de la gestión social. El patrimonio social es esencialmente mutable, por representar los bienes y deudas de la sociedad que varían conforme la evolución de los negocios sociales.
  5. Affectio Societatis. La presencia de este elemento varía según el tipo contractual. En las denominadas sociedades abiertas ( art. 299 L.S.) aparece en su mínima expresión teniendo en cuenta un tipo particular de socio que la integra: El socio inversionista.